Pasaron más de 12 años, desde que en aquellos viajes y en aquellos goles de remeras dedicadas, el Sopa me metía en un mundo que con el correr de los años, me dio muchas más cosas de lo que podía imaginar que una banda de rock me daría.
Amigos, lugares, sueños, historias, ideas, valores y amores, son algunas de las cosas que en el camino he sabido disfrutar. Hay una cuestión relacionada a hechos no racionales, que hace que uno siga a una banda de rock o a un equipo de futbol, convirtiéndose en parte de una comunión con gente que no conoce y probablemente no conocerá nunca.
Crecer y sobre todo crecer peleando por los sueños, es alguna de las tantas cosas que se hicieron y crecieron en mí, en una relación de amor incondicional con una banda de rock. Casi sin darse cuenta, ellos estuvieron en los momentos más importantes de mi historia, me mostraron que los mocosos no eran como mis compañeros de secundaria, que otras cosas le pasaban a la gente en otros rincones de la Argentina, de nuestra América y del mundo, me hablaron de Maradona, del Che y de Jauretche, de la amistad, de la mentira, del amor y de la marihuana, de Babilonia, de los iguales, de los distintos y de todo eso que un pibe de pueblo necesita saber, para enfrentar una realidad diferente a la realidad con la que le tocó crecer.
Pasaron los años y crecimos todos. Crecí yo, que ya no soy aquel con los collares multicolores y el pañuelo al cuello, crecí y siento que todo lo que me dejaron me forjó más comprometido con esta realidad tan desigual para los más, por culpa de los menos.
Pasaron los años y ellos crecieron, tuvieron familia y eso se nota en cada letra, en cada tema, en cada gira. Siempre aparecen en el camino, aquellos que creen que los músicos tiene que morir en esos 20 años de rebeldía, donde se pelean letra de por medio con cada centímetro del sistema, acaso nosotros lo hacemos hoy como a los 20 ¿?.
Solo me detengo a contar mis historias, ante aquellos que son capaces de entender que el rock también crece y madura con nosotros y que tenemos que quedarnos con esas cosas que ya nos marcaron en la piel, en la cabeza y en el alma.
Me quedo con infinitos momentos, cada uno tan especial como el que más. Con el primer tema que escuche en vivo subido a un para-avalanchas del polideportivo de Mar del Plata, esa primer estrofa de Te diría que fue el tema que abrió mi primer y mi último ritual y me dejó un marca inexpugnable en el corazón. Me quedo con ese recital en el que Maradona salió a dominarla delante de nuestras miradas eclipsadas, cuando no era el técnico de la selección nacional ni el enemigo íntimo de Román, me quedo con el Carpo tocando magistralmente El Rey del Blues, me quedo con los viajes a La Plata para vivir esos rituales pequeños y calurosos en el poli del Lobo con el Sopa, me quedo con la foto del último Luna, me quedo con la noche de lluvia en el patinódromo de Mar del Plata y con tal vez el mejor recital que vi, ese invierno del 2001 en Olavarría.
Me quedo con las ciudades, con los viajes a dedo, en tren, en bondi, en auto, me quedo con las personas, con los bailes, con los pañuelos, con las sonrisas y con las lágrimas, acaso esto puede empañarse con la partida de un guitarrista, un batero o con un hasta siempre ¿? creo que no, lo que vivimos él y yo con esta banda hizo que seamos más amigos, que seamos como hermanos, que tuviéramos esa comunión que pocos pueden disfrutar y compartir y entender y sentir.
Probablemente esto lo siga escribiendo con el correr de los años, cuando les cante canción de cuna a mis hijos, cuando sigamos bailando el balneario de los doctores crotos, cuando nos sigamos emocionando con tan solo, cuando recuerde a seba con muy despacito, cuando esquina libertad, babilonia, motumbo, ruleta, arco, cancheros o maría y jose empapen mis tardes, mis noche y mis amaneceres de rocanrol.
La historia se va escribir cada vez que pase por River, por GELP, por el Patinódromo por esa pequeña ciudad cementera, cuando vea una de las miles de remeras que inundan las calles de toda la argentina, cuando suenen covers, cuando al carajo cante los mocosos, cuando vea un mocoso en alguna calle de buenos aires, cuando le cuente a alguno que un día alguien hablo de ellos, cuando les diga que unos pibes con una guitarra en mano les hicieron un himno.
Creo que ya te agradecí ese sábado 30 de Mayo de 2009 con los primeros acordes de nuestro último Te Diría el haberme hecho piojoso. Creo que a ellos me va a llegar un día la posibilidad de volverles a decir como aquella noche en el estudio, gracias por tanto, gracias por hacernos creer que se puede pelear, que se puede ser rebelde, gracias por enseñarnos y bancarnos y ser la voz de aliento en cada momento, cuando nos fue mal en la facultad, cuando nos dejó una mina, cuando perdimos un amigo, cuando festejamos, gracias por ser partes de las noches de guitarra en Tandil, en San Cayetano o en Mar del Plata.
Todo lo que palpita llega a mi corazón.
Buenos Aires 8 de Junio de 2009
jueves, 11 de junio de 2009
Todo lo que me queda tiene que ver con vos
miércoles, 1 de abril de 2009
Me permito robar una síntesis antes de dar mi opinión ... gracias maestro
Alejandro Dolina (escritor, músico, conductor)
No quiero entrar en discusiones viejas, y la de la pena de muerte ciertamente lo es. Tampoco quisiera agredir ni tirar ideas alrededor de un asunto que ha sido examinado con mucha profundidad por individuos más capacitados que yo. Aclarado esto, sólo me atrevo a sugerir que debatir esto es como discutir la esclavitud. Hay –y esto es lo más grave– un resurgimiento de ideologías que parecían superadas, y que persisten en sectores privilegiados. Son personas que están aisladas de la realidad social y se resisten a comprender que hay temas que han sido pensados antes. Exhiben una especie de ingenuidad moral, que los impulsa a expresar lo primero que se les ocurre bajo la forma de un slogan del tipo ‘el que mata tiene que morir’ o ‘la pena de muerte ya la instauraron los ladrones’. Esto coincide con un renacer de las derechas y de formas violentas de concebir la sociedad, que llegan acompañadas por modos curiosamente liberales de entender a la economía: por un lado se reclama libertad para enriquecerse sin límites, y por otro se pide mano dura ante los resultados de una sociedad perturbada. Las grandes desigualdades son saludadas con alegría, hasta que molestan. Es ilógico.
jueves, 19 de marzo de 2009
Robos Parte 1
De Nada Sirve
Gentileza: NTVG
De nada sirve el porque
De nada sirve el valor
De nada sirve volver
De nada sirve el adios.
Seguro de nada sirve
Yo me pregunte hasta cuando
te querré como hasta hoy
vos me enseñaste llorando
que de nada sirve el adios
seguro de nada sirve
mi amor.
Podre caerme a pedazos pero aca siempre estas vos
Me gusta lo que no tengo y quiero lo que no doy
no me compren no a mi mismo
no se entregarte la vida tampoco vivir sin vos
yo se que de nada sirve
mi amor.
Podre caerme a pedazos pero aca siempre estas vos
podre caerme a pedazos pero aca siempre estas vos.
Mi jardín ya no te espera porque ya corte la flor
y todo lo que me queda es cantarte con el alma si te regale la voz
Seguro de nada sirve
Mi amor
Mi amor
Mi amor seguro de nada sirve
porque ya corte la flor
Mi amor seguro de nada sirve.
lunes, 2 de marzo de 2009
Guerras Parte 1
Por definición de diccionario, guerra es una desavenencia y rompimiento de paz entre estados.
La realidad, es que poco tienen que ver estas definiciones de diccionario con lo que sucede cuando los estados entran en guerra. Los diccionarios no pueden explicar, de hecho solo han de encargarse de definir, lo que representa para los pueblos vivir una guerra y ver devastados sus sueños en manos de las armas de la tiranía.
La guerra - subrayó Lenin - es la continuación de la política con otros medios. Toda guerra está inseparablemente atada al régimen político del que surge. La misma política que ha seguido una determinada potencia, una determinada clase dentro de esa potencia durante un largo período antes de la guerra, es continuada por esa misma clase, de modo fatal e inevitable, durante la guerra, variando únicamente la forma de acción.
Tal vez a partir de esto, podemos entender en el contexto mundial, cómo y por qué se han desarrollado las guerras en estas últimas décadas.
Las guerras pueden explicarse como una conjunción de factores, que dependiendo de su naturaleza pueden o no justificarlas. Resulta raro hablar de guerras justificadas, cualquier manifestación de este tipo debería de ser repudiada, se debería luchar desde las ideas y desde el entendimiento, para que los conflictos no se tengan que resolver con la gente como campo de batalla humano. Pero cuando la opresión contra las libertades y los derechos de las personas se ven pisoteados por propios o ajenos, es parte de la naturaleza del hombre, llegar a las últimas consecuencias para pelear por sus derechos y los derechos de la sociedad en su conjunto.
El capital, la propiedad privada y la plusvalía, hacen del capitalismo un sistema cuyos valores llevan por definición a la competencia del hombre contra el hombre. Se compite por un trabajo, por un sueldo, por un hogar, por tierras, por ganancias extraordinarias, a decir verdad en el capitalismo se compite por todo.
La ambición del hombre en este sistema, es potenciada a los más altos niveles, el hombre como hombre y las sociedades en su conjunto, se dejan llevar por la ambición del ser más a partir del tener más. La acumulación de riquezas y la explotación de recursos naturales se presentan como las principales causas de los conflictos armados de estos tiempos, a este extremo ha empujado el ser más al imperialismo yanqui. Ya no se pelea por la libertad y por los derechos, ahora se pelea por pozos petroleros, por minas de minerales y por agua potable.
Disfrazados sobre las amenazas terroristas, muchas veces inventadas para tener a mano las excusas que dejen desarrollar sus planes de saqueo, invasión y guerras, el imperialismo yanqui se ha convertido durante décadas, en juez y parte de los destinos de países, a los que solo busca saquear, siendo el saqueo de los recursos naturales su principal objetivo. Las invasiones a Iraq, Kuwait y más recientemente a Gaza, disimuladas como apoyo a las causas de paz social, son claros ejemplos del intervencionismo capitalista en los destinos del mundo.
Esto no hace más que reforzar la teoría Marxista-Leninista, respecto que el capitalismo y su naturaleza actúan como promotores de los conflictos armados. Solo el socialismo y su integración internacionalista, pueden lograr que las naciones se desarrollen sin buscar en la guerra, la herramienta de crecimiento y expansión.
La integración del proletario a nivel internacional, ha de brindar un marco adecuado para que los países multipliquen sus esfuerzos en pro de la paz regional y mundial. El proletario es la base de la pirámide en el contexto del capitalismo, mientras que el socialismo eleva la apuesta haciendo de esta, la clase que ha de guiar los destinos hacia una sociedad más justa y al proyectar no solo la integración hacia adentro sino hacia afuera, buscando el internacionalismo proletario, ha de sentarse las bases para una paz duradera y verdadera.
Cabe preguntarse, cuando recuperará el proletario el lugar que la historia le tiene reservado, no solo como mero objeto de un sistema que usa y abusa de la clase trabajadora en su conjunto, sino como objeto de una historia que debe ser refundada en base a otros valores que son los valores del socialismo.
martes, 17 de febrero de 2009
Sobre las iniciativas sociales en el capitalismo de hoy
El capitalismo tienen entre sus entrañas, esa egoísta concepción del crecimiento personal por sobre el crecimiento del conjunto. Este sistema como ningún otro, desnuda las miserias de las personas al extremo, en esa búsqueda de tener más, como una carta de presentación para poder pertenecer.
Pero siempre dentro de este sistema, aparecen esas grietas que hace la gente que tiene otra cabeza, que cree en una realidad de todos y no en la realidad de unos pocos en función del sometimiento de todos.
Todo esto que parece simple juego de palabras es mucho más que eso, en primer lugar tiene que ver con las sensaciones que nos causa saber que llegamos a casa en invierno y tenemos una cama, un calefactor que nos deja la temperatura a 20 grados y la heladera con medio pollo para cenar, pero que justo antes de llegar, tuvimos que esquivar a dos nenes de 12 años, que dormían en la esquina abajo de una casa de cartón y no tenían mas alimento que una bolsa de poxirran.
Si esto simplemente es motivo de comentario cuando en la televisión sale algún dato del tipo “en Argentina mueren 25 chicos de menos de 5 años de desnutrición por día” estamos en la vereda de enfrente, no es más que complicidad con el sistema dibujada tras las palabras de alguien que cree entender la realidad y estar en contra de ella.
Para estar en contra de algo hay que cruzar la calle, cruzar la calle es ponerse del lado de la gente que no solo piensa la realidad, sino que piensa en transformar la realidad desde el acto mismo, por pequeño que este parezca. No hay puntos medios entre quienes muestran indiferencia y quienes se quejan desde las palabras. Las palabras son una herramienta verdadera solo cuando son justificadas con actos, de lo contrario son palabrerío.
Volviendo a las grietas del capitalismo resta pensar en algo … que va a pasar el día que las veredas no alcancen para levantar más casa de cartón ? el día que las acciones de AKAPOL S.A. cotice en bolsa, en base a los sueños de los mocosos que se van hacia el sol en bolsitas de nailon ?
Tal vez ese día sea demasiado tarde para nosotros, tal vez cuando nos demos la chance como sociedad de entender la necesidad de otro sistema, sea por consecuencias sin vuelta atrás para la generación de nuestros hijos.
Tal vez a todos los que soñamos con ser padres, tal vez a todos los que ya les toco esto de tener algo más importante que uno mismo, vaya dirigido esto. Cuando soñamos en un mañana para nuestros hijos o mejor cuando soñamos en un hoy para nuestros hijos, ya no podemos más ser indiferentes a las desigualdades que esquivamos en cada esquina todos los días, porque ese chico, que aspira esa bolsita, mañana podría ser el hijo de cualquiera de nosotros y lo esquivaríamos casi sin darnos cuenta, por esta cosa de la velocidad y la indiferencia propias del capital y sus visiones de futuro.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Sobre la necesidad de ser
Sucede que en general, todos estamos de acuerdo con que las cosas en nuestra Argentina, hace mucho tiempo que mucha gente las viene haciendo mal. Sucede que también nuestras reuniones, terminan en esos debates casi existenciales, de cómo hacer para cambiar una realidad que nos golpea duro y a diario.
De un lado y de otro, están los que defienden la causa social, los que creen en que el foco tiene que estar sobre las medidas económicas, los que no soportan más la inseguridad que nos regala la calle o los que piensan que esto no tiene vuelta atrás y buscan su pasaporte comunitario a como de lugar.
Pocas veces y en muy pocos ámbitos, nosotros, que somos la parte de la pirámide que sostiene este sistema, nos damos la oportunidad de pasar a ser sujetos de la historia que nos toca y ya no meros objetos, sometidos a las dictaduras, militares o políticas, de turno.
En el modelo de país que buscamos, en esa Argentina que cada uno pretende que le quede a sus hijos, rara vez he escuchado a alguno sintiéndose agente de cambio, lo cual es preocupante si consideramos que somos la generación que más tiene por delante en cuestión de construcción social en los próximos años.
Poner el carro en movimiento, significa hacerse cargo de la responsabilidad social que nos toca, significa levantarse y mirar al vecino a los ojos, pensar en los 25 pibes que se mueren a diario abandonados a la buena de dios, significa hacer algo con eso que pensamos, porque pensar en bueno pero se vuelve una triste practica si eso que pensamos se diluye en la nada.
Es tiempo de levantar banderas, de que empecemos a construir de la puerta para afuera, es tiempo de que pongamos el hombro a las causas de todos, que seamos capaces de mirar al costado, conocernos, compartir.
Es tiempo de participar, de pelear por lo nuestro, de ser políticos porque somos personas, de no esconderse atrás de las excusas, de dar la cara, de pensar que poco es más que nada, es tiempo de recuperarnos, de recuperar lo nuestro, de recuperar esas cosas por las que tanta gente dejó algo más que sangre sudor y lagrimas.
Es tiempo de valientes.
lunes, 9 de febrero de 2009
Que los melones se acomodan solos.
Seguramente no sea mi fuerte la comunicación social, la gente estudia para hacer de este tipos de cosas una arte, aunque tenemos muchos de esos contraejemplos a esta última declaración en estos pagos.
La cuestión es que despues de un tiempo, me pintó la idea de escribir lo que pienso y tratar de hacer algo con lo que escribo. Si lo que pensamos, lo que escribimos o lo que decimos, queda en esa solitaria manifestación y no se traduce en el hacer, el tiempo lo deja carente de sentido y por ende deja carente de sentido a quien lo hace.
Tratando de buscarle un sentidos a mis cosas, acertado para unos erroneo para otros pero sentido al fin, hoy arranca esta cosa mínima que busca comunicar, no grandes hazañas, grandes historias o grandes mentiras, sino esas cosas minimas ... porque por más que nos roben los sueños a vos, a mí, a tu vecino o al verdulero de la esquina, serán solo algunos sueños que recuperaremos más adelantes si la peleamos, pero solo algunos, todos los sueñitos no.